A cada paje, su ropaje.
El otoño de lo bello, es bello.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Al que no le saben, le inventan.
Nunca llovió que no se despejara.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Julio, lo verde y lo maduro.
Al acebuche no hay quien le luche.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Tranquilidad viene de tranca.
Alcanza, quien no cansa.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Vino y pan andar te harán.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
A dos días buenos, cientos de duelos.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Hay confianzas que dan asco.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Amistad de juerga no dura nada.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Jugar a dos barajas.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Cada cual a lo suyo.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.