Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Cada uno en su casa es rey.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Gente parada, malos pensamientos.
El que persevera triunfa.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Todo lo mudable es poco estimable.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Ya no soy quien solía ser.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
El blanco hielo de agua es mensajero
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Bocado comido no guarda amigo.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Anda el hombre a trote por ganar su capote.