Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
Fía mucho, más no a muchos.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
La prisa produce desperdicios.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Juego mayor quita menor.
Las piedras rodando se encuentran.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Haz lo que creas que está bien.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
La ruana no es para el primer aguacero
Con el callar, vencerás.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Cebada granada, a ocho días segada.
Hay que dejar ir al mundo como va
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Al son que te tañan, a ése baila.
Otros tiempos, otros modos.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.