No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
No jales que descobijas.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Ganar, poco vale sin guardar.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
El que no ama, no se desilusiona.
No saber ni torta.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
En el pedir no hay engaño.
Pocos pelos, pero bien peinados.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
A poco pan, tomar primero.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Valentón y rufián, allá se van.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Claridad, y no en el caldo.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
La mejor forma de salvar la vida es corriendo.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Ama al grado que quieras ser amado.