No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
El que no corre, vuela.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Agua estancada, agua envenenada.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
La esperanza es la última en morir.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Jamón empezado, pronto mediado.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
La paciencia es la llave del paraíso.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Cada uno canta como quiere.
El vino es la leche de los viejos.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Vale más el que sabe más.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
A la vejez, dinero y mujer.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Come para vivir y bebe para comer.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
El papel puede con todo.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Noviembre caliente, mayo helado.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Hambre que espera hartura, no es hambre.