Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
El hambre es el mejor cocinero.
Ya los perros buscan sombra.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Ni agradecido ni pagao.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Lentejas, comida de viejas.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Hay que ver para creer.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
La carta, corta, clara y bien notada.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
A comida de olido, pago de sonido.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
La nieve en Diciembre es de hierro.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
No hay ladrón sin encubridor.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
El brasero, llega mejor a los primeros.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Palabras sin obras, barato se venden.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Ser feliz como pez en el agua
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Del agua mansa no fíes nada.
A quien dices el secreto das tu libertad.