Haces mal, espera otro tal.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Tragando aunque sea saliva.
Hambre matada, comida acabada.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Es un pillo de siete suelas.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Te enseño a nadar y ahora me ahogas.
Ajo dulce ni leño sin humo.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
No fío, porque pierdo lo mío.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Cada pardal a su espigal.
En Noviembre, mata tus cerdos.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El vino abre el camino.
Buey que rumia, nada le duele.
Una carreta vacía hace ruidos.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Quien dice la verdad, cobra odio.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Dos capitanes hunden el barco.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.