A mocedad viciosa, vejez penosa.
Todos la querían y entre todos la mataron.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
A veces caza quien no amenaza.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Dar la última mano.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Ara bien y cogerás trigo.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
No se manda al corazón
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
El ojo quiere su parte
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Como pecas, pagas.
No te pegues que no es bolero.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Del agenciosos se hace el caudaloso.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
No te vallas a morder la lengua.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El amor entra por los ojos.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
La lima, lima a la lima.
Por unas saludes, no te desnudes.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Al rebuznar se verá quien no es león
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Las medias ni pa las mujeres.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
El que de nada sabe, de todo se unta.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La respuesta más rápida es la acción.
De cualquier maya sale un ratón.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
A enemigo que huye, puente de plata.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.