La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Lo que se da no se quita.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Quien se casa, mal lo pasa.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Gato con cascabel no caza ratón.
No la hagas y no la temas.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
Don López, que mata siete de un golpe.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
Probando es como se guisa.
Mujer casada, casa quiere.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Al buen jugador la pelota le viene.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
De esa manera, mi abuela.
De mercader a ladrón, un escalón.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Ahogado el niño tapan el pozo.
Al pan pan y al vino vino.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Vale más ser ralos que calvos.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
A la hora mala no ladran los perros
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Necio que calla por sabio que pasa.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Bonitas palabras al más listo engañan.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Esto es de rompe y rasga.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.