Boca de verdades, cien enemistades.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Te conozco, pajarito.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
El que mucho corre, pronto para.
A buen amigo buen abrigo.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Detrás de la soga va el caldero.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
No hay tonto para su provecho.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Nadie muere motón.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
El mal llama al mal.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Para el solano, agua en mano.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Obra con amores y no con buenas razones.
El hombre propone y Dios dispone.
Amistad de juerga no dura nada.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
A cazuela chica, cucharadica.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.