A la fuerza, ni los zapatos entran.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Creer a pie juntillas.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Cada pez en su agua.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
La suerte es de los audaces.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Al son que le toquen bailan.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Del mal, el menos.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
El enano ve gigantes por todas partes.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Para saber, has de leer.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Espuela de plata, también hiere y mata.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Bailando con la más fea
Mujer Besada mujer ganada.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Mujer al volante, peligro constante.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.