El que más madrugo, un talego se encontró.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
El que no aprende es porque no quiere.
El trabajo del lino no es fino.
Hijo de tigre: tigrillo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Dios no ayuda a los holgazanes.
Las prendas de ropa son alas.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El que se fue a León perdio su sillón.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Hacer un viaje y dos mandados.
Al asno no pidas lana.
Mala yerba, mucho crece.
Copas son triunfos.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Hacer mangas y capirotes.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
El que da primero da dos veces.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Nadie apalea a un perro muerto.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Mediado enero, mete obrero.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Loquillo y los Trogloditas.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El que anda con cojo, aprende a cojear.