Hay que andar más tieso que un ajo.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Dos no discuten si uno no quiere.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
A los tuyos, con razón o sin ella.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Bastante colabora quien no entorpece.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Escatimar y dar a putas.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Humano es el errar y divino el perdonar.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Mande la razón y obedezca la pasión.
La ley de Dios no come trampa.
Habla directamente al corazón.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Para buena vida, orden y medida.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
A quien dices el secreto das tu libertad.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Al engaño, con engaño.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.