Más merezco; pero contigo me conformo.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Nadie da sino lo que tiene.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
No lo hurta, lo hereda.
Ningún ladron quiere ser robado.
El dinero hace al hombre entero.
Interés, cuánto vales.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
El que mucho ofrece, poco da.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Reniego de plática que acaban en daca.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Habiendo don, tiene que haber din.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Hablando se entiende la gente.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
La paciencia es buena ciencia.
Necio por natura y sabio por lectura.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
La avaricia rompe el saco.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Miren quién habló, que la casa honró.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
La novia, de contado, y la dote, de prometido.