Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Nadie se ha pelado por pedir.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Agua corriente, agua inocente.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Nada puede dar quien nada tiene.
El que no enseña no vende.
Nadie se hace rico dando.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Donde hay gana, hay maña.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Variedad es causa de amenidad.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Difama, que algo queda.
Pocas palabra y muchos hechos.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Lo que no se conoce no se apetece.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
A persona lisonjera no le des oreja.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Real que guarda ciento, es buen real.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
La ignorancia es muy atrevida.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
El mejor espejo es un ojo amigo.