Ocasión perdida, para siempre ida.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Que dulce queda la mano al que da.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
El buen cirujano. opera temprano.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Más vale bueno que mucho.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Una buena mañana hace buena la jornada.
A lo que no puedas, no te atrevas.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Leer entre renglones.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Pedir más es avaricia.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Pa' todo hay fetiche.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Ese huevito quiere sal
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Amanecerá y veremos.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Detenerse después de probar un poco algo.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.