El oficio quita el vicio.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Mal de muchos, epidemia.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Hay más días que longanizas.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Las horas amargas, son mucho más largas.
No te salgas por la tangente.
No jales que descobijas.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Júntate, que junto estabas.
La ocasión llega, llama y no espera.
No hay duelo sin consuelo.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Quien come aprisa, come mal.
Hombre harto, no es comilón.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Ya me cansé de descansar.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El que se convida, fácil es de hartar.
Ron, ron; tras la capa te andan.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Pase mayo, y pase pardo.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Dios castiga sin palo ni piedra
Bragueta abierta pájaro muerto.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Hay que dar tiempo al tiempo.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.