Lo dicho, dicho está.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Nada con nada, total nada.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
El tiempo todo lo amansa.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Sol puesto, obrero suelto.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Tal para cual.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Calle mojada, caja cerrada.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Palabra dada, palabra sagrada.
En la duda, ten la lengua muda.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
No hay que pedirle peras al olmo.
Amor con celos, causa desvelos.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
A buen señor, buena demanda.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Buena cara dice buen alma.
O Cesar, o mierda.
Buena burra hemos comprado.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Barbas mayores quitan menores.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Febrerillo, mes loquillo.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.