Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Hoy por mí, mañana por ti.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Dar puntadas.
Mal duerme quien penas tiene.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Buena mula, mala bestia.
Me doblo pero no me quiebro.
Con los descuidados, medran los abogados.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El papel que se rompa él.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Es tiempo de vacas flacas
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Cada cosa tiene su precio.