Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Cada cual es rey en su casa.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Amor con amor se paga.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Muchos pocos hacen un mucho.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Aire de Levante, agua delante.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
El que nada no se ahoga.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Aire gallego, escoba del cielo.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Antes que el deber está el beber.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
La cabra siempre tira al monte.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Cuanto más primos, más adentro.
Guagua que llora mama.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.