No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Hay que sufrir para merecer.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
A buen señor, buena demanda.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
El que quiera honra, que la gane.
Lo imposible, en vano se pide.
pajero como tenedor de oveja.
La impureza, pesa.
El que presta, a pedir se atiene.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
De lo perdido, lo que aparezca.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Otros vendrán, que bueno me harán.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
El buen paño dentro del arca se vende.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
A donde va encuentra un problema
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Hay más santos que nichos.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.