Una desgracia, a cualquiera le pasa.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Alabar y callar para medrar.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El sol brilla para todos.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Muerte deseada, vida prolongada.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El que no ama, no se desilusiona.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Bien te quiero y mal te hiero.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Al saber lo llaman suerte.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Si no existiera la gente común tampoco existirían las personas extraordinarias.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Amante atrevido, de la amada más querido.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El que ama el peligro, en él perece.