Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Amor con amor se paga.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Cada cual es rey en su casa.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Muchos pocos hacen un mucho.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Aire de Levante, agua delante.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
El cariño alimenta tanto como el odio consume
El que nada no se ahoga.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Aire gallego, escoba del cielo.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Antes que el deber está el beber.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
La cabra siempre tira al monte.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Cuanto más primos, más adentro.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Guagua que llora mama.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.