Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Los celos son el gusano del amor.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Antes de criticar, mírate la cola.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Pedir peras al olmo.
Bailaré según tu música.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Habló de putas "La Tacones".
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Todo lo que no es dado es perdido
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
La prisa es la madre de la imperfección.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Toda virtud está siempre entre dos vicios