El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Si vives alegre, rico eres.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Ayunar, o comer truchas.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El pobre de su pobreza no sale.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Disfruta solo los placeres del momento.
En el bosque no hay pájaros gordos.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
No seas amigo de los necios.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
El que se enoja pierde.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Beso, queso y vino espeso.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
La nieve presagia una buena cosecha.
Dios da, nunca vende.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.