El hablar mismo idioma.
Más pija que el Don Bosco.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Tener el juego trancado.
A más beber, menos comer.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
El ojo quiere su parte
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Cada ollero alaba su puchero.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
El buey solo bien se lame.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Me dejó como la guayabera.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Una golondrina no hace verano.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Nunca cagues más de lo que comes.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
No le pidas peras al olmo.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Hablar por la boca del ganso.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Los burros prefieren la paja al oro.
Quien no tiene quiere más.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Cada malo tiene su peor.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Quien hace preguntas no es tonto.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
No se debe escupir al cielo.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.