No se debe escupir al cielo.
Quien te adula, te traiciona.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
El corazón no sabe mentir
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
¿Quién con una luz se pierde?
Indios y burros, todos son unos.
Abril, lluvias mil.
El que mal anda, mal acaba.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Sal no se cuenta con que es salado.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
De noche todos los gatos son negros.
Por el becerro se amansa la vaca
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Demasiada amistad genera enfados
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Nunca te duermas en los laureles.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Al loco y al aire, darles calle.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Acarrear leña para apagar un incendio.
No da un tajo ni en defensa propia.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Matanga dijo la changa.
Hablar a tontas y a locas.
Soldado que huye sirve para otra guerra.