Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Madurar viche.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Cuanto más primos, más adentro.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Al saber lo llaman suerte.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Los pies van donde va el corazón
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
De buena harina, buena masa.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Amor de asno, coz y bocado.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Hay quien las mata callando.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Una palabra deja caer una casa.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
La admiración alaba, el amor es mudo
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
El río, por donde suena se vadea.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.