Más vale mendrugo que tarugo.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Comer de su propio cocinado.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
¡Chínchate un ojo!
Donde mores no enamores.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Las damas al desdén , parecen bien.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
A ningún tonto le amarga un dulce.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Hombre osado, bien afortunado.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Cada dueño tiene su sueño.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Buey viejo, surco nuevo.
No tientes al diablo que lo veras venir.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Al ingrato con la punta del zapato.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Fía mucho, más no a muchos.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Ávila, santos y cantos.
Dios castiga sin dar voces.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.