De necios es huir de consejos.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
La admiración alaba, el amor es mudo
Reyes y mujeres no agradecen.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Moro viejo, mal cristiano.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
A galgo mojado, liebre enjuta.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Lo escrito, escrito esta.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El enano ve gigantes por todas partes.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
La muerte en la patria es agradable.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Estas son de mi rodada.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El abismo lleva al abismo
El tiempo todo lo cura