Para sabio Salomón.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Es de sabios, cambiar de opinión.
No le pidas peras al olmo.
Renegad de viejo que no adivina.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Donde hay orden, hay bendición.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Cargos son cargas.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Quien dice lo que no siente, miente.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Gallo fino no extraña gallinero.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Flaco hombre, mucho come.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
El que tiene buba, ése la estruja.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
A mi, mis timbres.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.