No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
El agua tiene babosas.
El mundo es de la gente activa
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
No se manda al corazón
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Hay miles de miserias en un solo amor
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
El que con cojos anda se llama bastón.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Indio comido indio ido.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
No ha visto muerto cargando basura.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.