Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Cuídate del amigo al que has ofendido
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Gota a gota se forma el río.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Es mejor sudar que temblar
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Inútil como cenicero en moto.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Un país con muchos arenques no necesita médico.
El vino hace buena sangre
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Más obrar que hablar.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Las prendas de ropa son alas.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Sal no se cuenta con que es salado.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
También de alegría se puede morir
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
El que tiene boca, se equivoca.