Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
La lengua unta y el diente pincha
Crea fama y acuéstate a dormir.
Lo que haces, encuentras.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Domingo, domingo, día de pingo.
De la boca del ladrón, todos lo son.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
El tiempo lo arregla todo
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
El mundo está vuelto al revés
Te conozco mascarita
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
La fantasía es la loca de la casa
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El que afloja tiene de indio.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Agua podrida, colada y hervida.
El amor entiende todos los idiomas
Dan darán, dicen las campanas.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Todavía aguas corren profundamente.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Cambiar de opinión es de sabios.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.