Voz del pueblo, voz del cielo.
Al pan se arrima el perro.
A los tontos no les dura el dinero.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Ama profunda y apasionadamente.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Del joven voy, del viejo vengo.
Amor y dolor son del mismo color.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Voy a ir hacer un mandado.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
La mujer rogada y la olla reposada.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Solo los pies del viajero saben el camino.