Dar es corazón, pedir es dolor
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El que bien vive, harto letrado es.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Baila Antón según le hacen el son.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
A dineros dados, brazos quebrados.
Un indio menos, una tortilla mas.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
El que tiene boca, se equivoca.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Casa vieja todo es goteras.
Al buen callar, llaman Santo.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
El que más chifle, capador.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Hablar más que lora mojada.
Desbarata hasta un balín.
El otoño de lo bello, es bello.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Cada hombre deja sus huellas.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Burro empinado, por hombres es contado.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Amigo reconciliado, doble enemigo