El amor enseña a los asnos a bailar
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Buen amigo es el dinero.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Manos duchas comen truchas.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Quien roba una vez, roba diez.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Cortesías engendran cortesías.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Miren quién habló, que la casa honró.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Al ingrato con la punta del zapato.
Oir a todos, creer a pocos.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
El que calla, otorga.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
El enano ve gigantes por todas partes.
Matar pulgas a balazos.
Mujer refranes, muller puñetera.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.