Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Caer es más sencillo que levantarse.
Una copa a las once, son once a la una.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Gallo viejo con el ala mata.
Lo que se hace de noche sale de día.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Gran tocado y chico recado.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Hacerle a uno la pascua.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Cuenta y razón conserva amistad.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Buena cara dice buen alma.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Año lluvioso, échate de codo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Lo que haces, encuentras.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Hebra larga, costurera corta.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Paciencia y barajar.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.