Siempre friegan los platos los mentecatos.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
O comer en plata, o morir ahorcado.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Siempre hay un roto para un descosido.
El que la sigue la consigue.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
A barco nuevo, capitán viejo.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La variedad place a la voluntad.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Bandera vieja, honra capitán.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Casa de mantener, castillo de defender.
Barbero, o loco o parlero.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Para los desgraciados se hizo la horca.
El ladrón juzga por su condición.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
A liebre ida, palos al cubil.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Jurar como carretero.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Contra gustos no hay nada escrito.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.