Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Fue por lana y salió trasquilado.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Emborrachar la perdíz
Pan no mío, me quita el hastío.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Échate este trompo a la uña.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Boñigas hacen espigas.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El que rompe, paga.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La zorra, por la cola.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
El que las sabe, las tañe.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Lo más placentero, no es tan duradero.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.