Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Detrás de los pedos viene la mierda.
El nuevo paga novicial.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Cada cosa nace para su semejante.
Cuantos más seamos, más reiremos.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
El que ríe el último, ríe mejor.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Febrero el corto, el pan de todos.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
De mercader a ladrón, un escalón.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
El vino con el amigo.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Tras el vicio viene el lamento.