El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Burro empinado, por hombres es contado.
Hay miles de miserias en un solo amor
Araña de día, carta o alegría.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Te están dando Atol con el dedo.
Errando errando, se va acercando.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Afanar y no medrar es para desesperar.
De ensalada, dos bocados y dejada.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Nadie le da vela en este entierro.
Salir junto con pegado.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
El destino baraja, nosotros jugamos.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Amor nuevo, olvida el primero.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
A escote, no hay nada caro.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Amigo no fue el que lo dejó de ser.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
A la hija, tápala la rendija.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Hacer ruido, para sacar partido.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.