Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
A buena suela, mala pieza.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
En guerra avisada no muere gente.
Estoy como gallo en corral ajeno
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
A palabra necias, oídos sordos.
El mandar no quiere par.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Demasiado pedo para la mula.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
pajero como tenedor de oveja.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
No te acostumbres a lo que no dure.
En toda guerra está mezclada una mujer.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Los amantes que se pelean, se adoran
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Fingir no es mentir.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Coces de yegua, amor es para el rocín.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Chico pueblo, grande infierno.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.