Buen cazador, mal labrador.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Con chatos, poco o ningún trato.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Amor y muerte, nada más fuerte.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Antes verdugo que ahorcado.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
Fuiste con el abogado y ya saliste escaldado.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
¿Fiado?. Mal recado.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Menos malo es mortuotio que casorio.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Más verga que el Trica programando.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Dar en el clavo.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Del mal vino, buena borrachera.
A cada paso, un gazapo.
El que tiene es el que pierde.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
El último que se pierde es la esperanza.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.