Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Peor es la moza de casar que de criar.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Casarás y amansarás.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
En el peligro se conoce al amigo.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Haces mal, espera otro tal.
Alegrías secretas, candela muerta.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
A falta de caballos, que troten los asnos.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Casado, pero no capado.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
A gran subida, gran caída.
No tropieza quien no anda.
Buen moro, o mierda u oro.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
La impureza, pesa.
El que se queja, sus males aleja.
Se está ahorcando con su propia soga.