A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
El hombre nació para morir, es mortal.
Agua del cielo no quita riego.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Por sus hechos los conoceréis.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
La marcha instruye al asno.
La abundancia mata la gana.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Idos y muertos es lo mesmo.
Quien mucho duerme jornada pierde.
La lengua es el azote del culo.
Aguas de Abril, vengan mil.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Rectificar es de sabios.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
Acúsole porque pisó el sol.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Borracho que come miel, pobre de él!
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
La lengua larga es señal de mano corta.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Se goza más amando que siendo amado
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Hay que dar el todo por el todo.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
O la bebes o la derramas.
El juez que toma, presto es tomado.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
El llanto es el privilegio del hombre.