Hijo solo, hijo bobo.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Para creer hay que querer creer
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Sale más caro el candil que la vela.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
Gozo que no se comunica, se achica.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Una y no más Santo Tomás.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Quien no sabe, no vale nada.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Neblina, del agua es madrina.
Viejo es Pedro para cabrero.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
No hay tu tía.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Quien teme la muerte no goza la vida.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Ama el sol, el que tiene sombra
Del joven voy, del viejo vengo.
Casa labrada y viña heredada.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Caballo manco no sube escalera.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
El ave canta aunque la rama cruja.
La casa es chica, pero el corazón es grande.