Mira quien eres y no por quien te tienes.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Ser el último orejón del tarro.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
La esperanza es la última en morir.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Pon y te llamaran gallina.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Estar armado hasta los dientes
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Yegua cansada, prado halla.
En caso de duda, la más tetuda.
Ese huevo, quiere sal.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Patada de yegua no mata caballo.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Peor que chile y agua lejos.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.