¡La carne da carne y el vino da sangre!
Ante la duda, abstente.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Buen lector, mal escribano.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Ama al grado que quieras ser amado.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
La Justicia entra por casa.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
A largos días, largos trabajos.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Comer en bodegón y joder en putería.
El barco de las promesas ya zarpó.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Molino que no muele, algo le duele.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
De cualquier nube sale un chubasco.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Una abeja no hace colmena.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Después de que baile bien aunque sea fea.
El que busca, encuentra.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.