Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Una carreta vacía hace ruidos.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Como el espigar es el allegar.
La que fue flor, algo le queda de olor.
El perro que raspa,no muerde.
A roma va, dinero llevará.
Ojo por ojo y diente por diente.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Aseada aunque sea jorobada.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
A hierro caliente, batir de repente.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
No hay secreto si tres lo saben.
El que no ayuda, estorba.
Jinca la yegua.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Si te queda el saco.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Toda demasía enfada y hastía.
A todo hay remedio sino a la muerte.
La suerte nunca da, solo presta.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.